¿Sufres de celos? Aprende a controlarlos

La definición de celos según la psicología es la emoción que experimenta el ser humano cuando percibe una amenaza hacia algo que considera suyo, como una relación con una persona.

Las imágenes que pasan por nuestras cabezas cuando somos celosos, los cuentos que nos contamos y que parecen tan reales en ese momento… las sospechas, los reclamos y la tensión que se vive…

Y lo peor, el frío que recorre tu cuerpo cuando encuentras justo lo que estás buscando, como una profecía auto cumplida.

Sean infundados o no, los celos son un mecanismo defensivo de nuestra mente, muy humano, pero totalmente irracional.

Irracional, porque el concepto de posesión es una ilusión de nuestra mente.

El creer que una persona es nuestra, o que “la relación” es algo tangible que nos pertenece es risorio cuando lo piensas lógicamente.´

No importa cuántos anillos le pongas, cuántos títulos le asignes, o cuántos papeles le hagas firmar.

¿Pero cómo, ante estos mecanismos defensivos que nos vuelven un poco “psycho” en relaciones, desarrollamos esa seguridad que nos hace irresistibles?

¿Cómo volvemos a confiar en personas y dejar de sabotear nuestros propios intentos por tener una vida romántica sana?

¿Cómo devolvernos la paz y la tranquilidad a pesar de la incertidumbre?

Pues hay tres cosas que tenemos que hacer:

1. Identificar el conflicto interno.  Entender cuáles son los programas mentales que están causando la bioquímica tóxica en tu cuerpo que te hace sentir celoso. 

Recuerda que las emociones las sentimos, no como consecuencia de lo que sucede, sino como consecuencia de nuestra interpretación de lo que sucede.

Y podemos controlarlo.

2. Hacernos la “pregunta del millón” para poder descifrar y desactivar el conflicto interno.

La calidad de nuestra vida es definida por la calidad de las preguntas que nos hacemos todos los días.

No es lo mismo preguntarse “¿por qué la gente me odia tanto?”  Que preguntarse “¿por qué me importa tanto lo que la gente piense de mí?”

Así como no es lo mismo preguntarse “¿por qué soy tan celoso?” que preguntarse “¿por qué no me siento suficiente para esta persona?” o “¿por qué creo que tengo que tolerar algo que no me gusta?”

3. Disolver el sentimiento tóxico (que no es más que una serie de hormonas en tu cuerpo haciéndote reaccionar), hormonas y neurotransmisores que disuelven naturalmente los sentimientos negativos (y que tu cerebro libera naturalmente).