Compartir una vida juntos y construir un futuro en común es una tarea apasionante. Sin embargo, tomar conjuntamente decisiones financieras como la compra de una casa, invertir en un negocio o afrontar los pagos pendientes puede suponer un reto de consecuencias adversas para el futuro de la pareja.

Tanto es así, que la manera de administrar el dinero y las dificultades económicas ha sido el factor determinante de la separación del 20% de las parejas españolas, según apunta el último Informe Europeo de Pagos de Consumidores de Intrum, líder en gestión de crédito y activos. Una cifra que sitúa a España como el segundo país en que más parejas se rompen por cuestiones económicas, solo por detrás de los griegos (25%).

Los cambios laborales, el consumo a crédito, el desempleo o el endeudamiento hacen que la adaptación a unos hábitos económicos conjuntos no siempre sea fácil.

Si bien el amor no depende del dinero, hay que tener en cuenta que la situación financiera de la persona con la que se comparte una vida tiene un impacto directo en la vida del otro. A pesar de ello, del 42% de las personas que han prestado dinero a un tercero en el último año para ayudarle a pagar sus facturas, solo el 11% ha ayudado a su pareja para este fin.

No obstante, el dinero no solo rompe parejas, también las mantiene unidas. Los gastos que conlleva el divorcio, hacer frente uno solo a los pagos del alquiler o, incluso, a la cesta de la compra, frena a muchas parejas a coger caminos separados.

Con información de Comunicae