La Capsula Informativa: acabamos de descubrir el secreto de su éxito

Chiripas, jate, tecuejos, juanes, baratas o rubias… Ninguna otra especie de cucaracha tiene tantos nombres porque ninguna otra especie de cucaracha ha llegado tan lejos. Y es que, con la excepción de la Antártida, no hay sitio donde la cucaracha alemana no haya conseguido establecerse.

Es la plaga urbana más extendida del planeta y, por fin, empecemos a entender por qué.

Pero empecemos por las presentaciones. Pese a su nombre, la cucaracha rubia o alemana (Blattella germanica) no tiene nada de alemana. Es originaria de Asia, del delta del río Ganges, y es un prodigio de la naturaleza: son pequeñas (entre 1,3 y 1,6 cm), se reproducen más rápidamente que cualquier otra cucaracha residencial, han mostrado una rápida evolución en la resistencia a los insecticidas y son animales extremadamente cooperativos.

De hecho, se llama alemana por una casualidad. La llegada de esta plaga a Europa parece coincidir con la Guerra de los Siete años y, durante aquella época, cada bando las llamó con el nombre del enemigo. Los enemigos de Rusia las llamaron «cucharachas rusas» y los enemigos de Alemania, «prusianas». Cuando Linneo las clasificó, las denominó «alemanas» en parte por esto (Suecia había luchado contra Prusia) y, en parte, porque los ejemplares que analizó venían de Alemania.

Sin embargo, durante 250 años fueron un gran misterio. A ojos de los europeos de finales del siglo XVIII, estas cucarachas habían aparecido de la nada. Es algo muy parecido a lo que ocurrió con las ratas de Noruega. Cuando los entomólogos empezaron a compararlas con otras especies, se dieron cuenta de que no se parecían ninguna especie europea; que sus ‘primos’ más cercanos estaban en Asia y África. ¿De dónde había salido y (lo que resultaba más curioso) cómo y por qué?

Ahora un equipo coordinado por Qian Tang, investigador de la Universidad de Harvard, ha analizado el ADN de 281 especímenes de 17 países distintos para encontrar las claves que explican su increíble éxito.

¿De dónde salieron? Para empezar, de su localización inicial en el Ganges, las cucarachas si usaron dos rutas distintas: la primera fue hacia el oeste hace unos 1200 años y la segunda hacia el este hace 390 años. Fue esta última vía la que, a través de los barcos que comerciaban con Indonesia, las llevó a Europa (y, por extensión, al resto del mundo).

¿Cómo consiguieron globalizarse? Por dos factores muy curiosos: el primero es que en los últimos 200 años las casas cada vez están más calientes. Como son animales eminentemente domésticos, no necesitan muchos más que eso para crecer y multiplicarse. Esto les resultó muy útil (porque soportan el calor peor que la media), pero solo niveló el terreno de juego.

El factor fundamental es que además de calientes, las casas se volvieron más limpias. Y, ante esa circunstancia, su carácter colaborativo las hace más eficaces a la hora de buscar comida. Paradojas de la vida: limpiando nuestras casas, les ayudamos a vencer a sus enemigos.

Imagen | Lmbuga

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